Los blanquinegros ganaron 5-1 en uno de los mejores partidos de la temporada. El Denver, un rival directo, aguantó cinco minutos.
El partido pareció una continuación de lo que sucedió el domingo con su hermano mayor, el Madrid 500. Un fútbol jugado al tran-tran, de manera limpia y aseada. Las claves del Madrid 700 no pasan por la inspiración, aunque a ratos aparezca. Lo que diferencia a este equipo del resto es su disciplina, que se traduce en concierto, y la solidaridad de todos y cada uno de los jugadores. Si son espectaculares los goles, también lo es ver el esfuerzo y sacrificio mostrado en tantas jugadas, atacando como mínimo en igualdad numérica y defendiendo siempre en superioridad. El Madrid 700 es un jugador de tenis duro, al fondo de la pista, devolviendo todas las bolas con paciencia y para la desesperación del rival. Los puntos, esto es, los goles, llegan por inercia.
La rutina comenzó con un par de buenas acciones del Denver, que se vieron envalentonados y encajonaron en su área al M700 durante varios minutos. Sin embargo, aquella situación parecía inocua y el peligro más bien se intuía en la portería contraria en forma de contragolpe. Así llego el 1-0 a los cinco minutos: recuperación de Fede, pase a Julio y finalización exquisita.
No fue aquella una jugada aislada de Fede. Si no hizo un encuentro perfecto es porque da la espalda a la simplicidad. Lo efectista se pierde por una banda o en manos del portero. El pase fácil no da la gloria, pero abre un camino más sencillo hacia el gol. Con todo, fue el mejor del partido. Y eso, con el gran nivel mostrado por todos, es decir bastante.
Al tran-tran llegó también el segundo del M700 y de Julio, su duodécimo gol de la temporada de primavera. Jose y Mayer se vistieron de chaqué y regalaron una jugada que atravesó el campo como un puñal.
La primera mitad terminó aparentemente aséptica porque la tensión se llevaba por dentro. Nandy, erigido líder en la táctica, dio directrices al descanso: orden y mantener el ritmo.
Un poco de tiempo y se confirmó que la vida sigue igual. Gran combinación de Julio, Jorge y Jose para gol de este último, una recompensa a su trabajo.
Dos posibles penalties de un Yerai díscolo pusieron la emoción -por decir algo- y un cabezazo -también por decir algo- de Jorge la evitó definitivamente. Cierto es que el movimiento fue desgarbado, pero por algo se empieza. La primera y última vez que Jorge había marcado un gol de cabeza fue... hace once años.
Yerai sorprendió con una carrera de sprinter que precedió el hat-trick de Julio tras pared con Mayer, enmendando el autogol que había marcado poco antes. Aquel, por cierto, fue un buen ejemplo de la felicidad de la victoria. Pocas veces volveremos a ver tantas risas desatadas tras un gol en propia meta.
El Madrid 700 ha mejorado ostensiblemente en las últimas jornadas. La compenetración es cada vez mayor y la experiencia, ya se sabe, es un grado. El título está cerca y la si mantienen la concentración será difícil que se les pueda escapar.
martes, 29 de abril de 2008
El Madrid 700 alcanza la madurez
Publicado por Jorge D. en martes, abril 29, 2008 4 comentarios
Etiquetas: jornada6_liga_2
martes, 1 de abril de 2008
Los réditos del plan secreto
Nandy en la defensa, Alberto al centro del campo y un juego directo y veloz. El plan secreto ayudó a conseguir una cómoda victoria por 3-0 para el Madrid 700.
Dándole una vuelta al tópico, el partido fue incluso más fácil de lo que dice el marcador y la diferencia de goles no fue mayor porque el azar es caprichoso y la tensión viene y va. Ayer le tardó en llegar a Jorge, y para cuando lo hizo ya había marrado dos oportunidades magníficas. Una de ellas es mejor ni mencionarla para evitar que su recuerdo le acompañe durante los próximos meses. La tercera, intentando rematar de tacón, es más perdonable.
Mientras el balón se reía de los delanteros del Madrid 700, la apuesta defensiva funcionó a la perfección. Nandy encontró lugar y vocación, cortando y comandando al mismo tiempo. Yerai se vio liberado de tareas de liderazgo y dio rienda suelta a su espíritu mundano y libre. Fruto de esos arranques hedonistas marcó dos goles, el segundo con una preciosa vaselina, y cuajó un partido maravilloso.
El resto fueron soldados impasibles a los fallos y a los aciertos. Autómatas duros y obedientes, realizando un esfuerzo tremendo que López y Gonzalo fueron los primeros en agradecer. Ellos, por cierto, evitaron con dos intervenciones claves que el empate se deshiciera hacia el otro lado. Hay que decir ya que López lleva una temporada espectacular. Con su estilo sobrio y seguro se ha ganado el respeto y la silenciosa admiración de sus compañeros. Gonzalo, por su parte, ha entrado en trance desde hace varias semanas y ha recuperado su mejor nivel que le convierte virtualmente en imbatible.
A pocos minutos del final Fede cerró el marcador con un rápida jugada a tres toques desde el saque de puerta. Una recompensa tanto individual como colectiva, un pellizco de gloria para los que ayer trabajaron en las trincheras del plan secreto.
Publicado por Jorge D. en martes, abril 01, 2008 1 comentarios
Etiquetas: jornada_2_liga_2