Como el musgo llegado de la montaña que aparece en la madera de nuestros porches y según se acerca el invierno se va apoderando de ella, el campeonato de liga de fútbol 7 en su fase previa avanza lentamente pero con paso preciso.
También de esa manera continua su curso un Madrid 700 que encara esta jornada final (aunque recordemos que falta recuperar la primera) embriagado por el optimismo de las dos últimas victorias.
Entre los jugadores el virus de la violencia ha echo (sin h, con un par de huevos) su efecto y más de uno y de dos abogan por repartir hostias como panes y patadas como peces.
Pero un furúnculo de veteranos valientes advierte que la prepotencia se paga y que una mamada hoy cuesta más que un polvete ayer.
Desde aquí decimos: Full Equipe no tiene miedo, han traído los carros vacíos para llevarse un buen saco. Y de tíos elegantes, oiga.
Nota del editor: Ayer conocí a una francesa en el avión que-pa-qué
lunes, 22 de octubre de 2007
Silencio, se juega
Publicado por Jorge D. en lunes, octubre 22, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario