El Madrid 700 consigue una victoria insulsa que se pudo escapar. Julio marcó uno de los goles del año.
Dicen que lo que bien empieza, bien acaba. Hablamos de la liga, porque el partido comenzó bastante mal. Salir relajados parece una enfermedad heredada del Madrid 500. Ha ocurrido ya dos veces, pero las consecuencias han sido al revés: primero la desgracia y después el aviso. En estos casos de manías colectivas lo más fácil suele ser optar por lo sencillo. Si la defensa paga la falta de concentración, hay que salir a defender Numancia. Después pasarán los minutos para conventirse en romanos.
Así que ayer el marcador inicial era un 2-0. Yerai estuvo pensando en otros temas, lugares o personas y en esas se colaron dos. El 14 del Madrid 700 suele estar libre de sospecha, pero entre unos y otras se encuentra descentrado. Se le espera pronto.
Si no hubo más goles fue porque López hace tiempo que hizo el camino de sorpresa a realidad. Las dudas ante lo desconocido han desaparecido arrastradas por los guantes que cubren sus manos. Es de recibo otorgar gran parte de la victoria de ayer a intervenciones clave de los dos porteros. Especialmente en dos paradas a dos manos, dos tiros francos a la izquierda y arriba y un seguro de vida en cada parte. Así también se ganan los puntos.
Antes de seguir es conveniente recordar que hace tres semanas este mismo enfrentamiento terminó con un 9-3 y con ello debería estar todo dicho. Para lo que se espera de estos jugadores, el Zed Digital no podría ser nunca rival, si bien es cierto que mostraron una notable mejoría aunque fuera a patadas, consentidas en demasía por el trencilla. En todo caso sin enemigo la victoria final carece en modo alguno de heroicidad o épica.
Y ésta llegó básicamente en la segunda parte, con un 2-1 en contra. En el último instante antes del descanso Alberto había llegado con fuerza al segundo palo y justamente con la de palo había enmendado un error de Julio.
El empaté lo empaló Jorge en una bonita asistencia de Fede. La doble 'J', Jose y Jorge, completó un partido correctísimo en una continuada progresión. La calidad se les presupone, la confianza es más caprichosa pero comienzan a domarla. La apertura a bandas se anuncia importante. Asimismo jugar por fin con siete.
A esas alturas se veía venir el desenlace final. Fede fue el pillo que aprovechó una inexplicable desconexión entre portero y central, con lesión de este último incluida. Un parón que enfrió a todos menos a Julio. Poco a poco.
Valdano decía que un par de controles de Zidane merecían todo un encuentro. Ayer, Julio evitó tener que devolver las entradas marcando uno de los goles de la liga. Arrancó para meterlo, pero tirar sin oposición es maleducado e incluso vulgar. Por eso se fue a buscar al defensa y se lo llevó a la banda. Vino otro segundo, por el qué dirán. La escena estaba montada. Julio se puso el traje de Armani y cogió el maletín, y empezó un eslalom corto pero larguísimo en el tiempo. Fue viajero que pierde el tren, esquivando con elegancia a los demás no vaya a ser que se manche o se arrugue. Dos defensas por en medio, otro con el balón por la derecha y él por la izquierda, y una inesperada, brillante y genial vaselina que dejó la pelota en el segundo palo. Entre el estupor y un respeto reverencial, sus compañeros casi ni se atrevieron a felicitarle. Sólo Fede tuvo los pies en el suelo, demasiado bien anclados: "Tenías que haber tirado antes".
Tras un gol así es normal que uno se crea que ya hay goleada, en un alemán habría valido por tres. Volvió la relajación hasta que les tocó ponerse y se vieron con el pellejo y el culé amenazante. Gonzalo salvó los muebles en un salto de gamo espectacular y acertadísimo. Sin embargo un culé duele y verlo en el horizonte crea un estado de nerviosismo palpable que dió con Nandy fuera del campo, expulsado. Faltó serenidad, pero no fue para roja lo que se oyó.
Fue terminando el partido enredado y con gritos. Darío y Mayer, muy seguros y prácticos los cincuenta minutos echaron el cerrojo y el Madrid 700 agarró una victoria extraña. Hay aún muchos desbarajustes pero se intuye una solvencia que es probable que acabe imponiéndose.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Tres puntos y un gol
Publicado por Jorge D. en miércoles, noviembre 07, 2007
Etiquetas: cronica, jornada_1_liga
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentarios:
Jorge, creo que deberías poner una encuesta en la que se den varias opciones al tipo de juego que queremos hacer, una encuesta seria, te doy varias ideas.
a)al patadón
b)joga bonito
c)catenaccio
d)fútbol control
e)etc...
Publicar un comentario