martes, 11 de diciembre de 2007

Al rojo vivo

El Madrid 700 perdió su primer partido. Un gol más habría bastado para conservar el liderato. Aún hay opciones.

Cuántas veces hemos oído que los trenes pasan, se van y no vuelven. Ayer el título fue un tren que salió con retraso, que espero varias veces al Madrid 700. "Vamos, date prisa" parecía mascullar el conductor. Pero los blanquinegros nunca llegaron.

Se sabía de antemano que sería un partido duro y los dos equipos comenzaron bien plantados. Los Abogados dominaban el juego con pases rápidos y acertados, mientras que el Madrid 700 esperaba atrás para salir a toda velocidad. Con el empate a cero, Julio la tuvo en tres ocasiones que terminaron justo en el limbo gracias al larguero y a tres soberbias paradas.

Siempre los córners, un rechace en la frontal propició un disparó fuerte y raso que dio en el poste y entró. El Madrid 700 perdonaba; los Abogados aún no. El fantasma de las marcas a balón parado sigue presente.

El buen inicio de los blanquinegros se quedó en eso y las imprecisiones se convirtieron en constante. Con todo, una rápida internada de Julio, un pase atrás y Fede llegando como lo hacía hace muchas jornadas equilibró de nuevo el marcador. Era pronto para saber cuánto de justo tenía aquel empate. Pronto se supo la respuesta.

El trayecto por el que discurría el encuentro siguió siendo el mismo. El Madrid 700 no enlazaba tres pases seguidos y los Abogados achuchaban y fallaban antes y después de su segundo gol. Entre la flojera y el exceso de confianza surgió un taconazo dentro del área, concluido con un remate de churro que se coló poco a poco, así duele más.

Justo antes de finalizar la primera parte, López salvó el tercero en un libre indirecto a cinco metros de la portería consecuencia de una equivocada cesión.

Si bien habíamos visto repetida esta historia, esta vez se sospechaba que el desenlace sería diferente. El segundo tiempo ofrecía una oportunidad para reengancharse a la liga. Y ciertamente pudo llegar el 2-2, pero efectivamente pasó lo que se intuía.

El Madrid 700 se estiró y presionó desde el principio en todo el campo. Los Abogados pagaban el esfuerzo realizado hasta el momento, no obstante los balones largos les otorgaban una fácil salida a sus problemas. Tanto fue el cántaro a la fuente, que dieron un mordisco de realidad y marcaron el tercero.

A la heroica, con más corazón que cabeza, los blanquinegros tiraron el escudo -no la coraza- y se volcaron a la ofensiva final. Un trayazo de Jorge en un balón muerto dentro del área abría esperanzas y sueños. Desde atrás se empujaba y se defendía a tumba abierta; Gonzalo inspirado y la suerte del campeón sobrevolaba sin saber sobre quién caer. Jorge y Jose en las bandas mostraban más chispa que en días anteriores, aunque con la falta de una pizca de finura.

Pero siempre hay una última. Ayer pasó por la zurda de Mayer tras un sprint de muchos metros, apareciendo en el área para dar la estocada. Sin embargo una posible mano y un paradón entre la suerte y la pericia dieron al traste con la ocasión definitiva de coger el tren. Muy poquito después sonó el silbato, y partió. Quedan tres jornadas para saber si habrá otro.

2 comentarios:

López dijo...

La verdad es que ayer ya me costó dormir repasando las jugadas del partido, pero hoy es que cada vez que lo pienso me pongo de una mala hostia... Y por cierto, los paquetes de la organización aún no han colgado el acta de nuestro partido, a ver si el yayo "Luis Aragonés" del árbitro va a haber metido la pata y nos hacen repetir el partido y tal, por soñar no pasa nada, no?

Jorge D. dijo...

Yo tengo un amigo sesador y tal. El Luis Aragonés original está en Tajamar y esta noche, entre gol y gol (en contra, por supuesto) le veré al fondo gritando aquella frase ya mítica de "no no no no y no, al portero le va a poner usted el horario y tal".

Con suerte me encuentro a Yerai en el aparcamiento.

Madrid 700, el MEJOR