miércoles, 17 de octubre de 2007

Vino y rosas (9-3)

El Madrid 700 se encontró con un partido menos cómodo de lo esperado, pero terminó ganando con solvencia. En la segunda parte se marcaron nueve goles.

Decía Albert Camus que lo que más sabía acerca de la moral y de las obligaciones de los hombres se lo debía al fútbol. Ayer, tras la primera parte, Camus se toparía irremediablemente con la tenacidad, el orden y todo aquello que comprometía su anarquismo declarado. Pero Camus, cuyo padre trabajaba en una finca vinícola, conocía los valores de la humildad.

La victoria empezó a florecer sembrando pases largos. Bastaron un par para que brotara la primera yema. Mayer eligió el lugar perfecto para plantar la semilla. Nandy puso el cariño y la dedicación, control y tiro raso al palo largo.

Jornaleros al alba plasmados en un elegante cuadro de Millet, Yerai y Mayer siguieron labrando y segando el campo sin cesar. Si bien la gran cosecha llegaría en el segundo acto.

Mientras, Julio, un crianza rosado y dulce, ponía la juventud y la acidez. Y como siempre, sin darnos cuenta, marcó su primer gol. Cuánto cuesta entender la delicadeza y sencillez en su trazo donde tantos otros enredan.

Un apunte: en esas, López perdió la virginidad. In memoriam.

Con el cambio de mitad se fue yendo el día. Una jornada de lunes de otoño, aún el frío es soportable y las manos no están llenas de callos y durezas, aunque el atardecer empiece a traicionar. La noche trajo la recompensa y dejó lugar a menesteres más mundanos: vino, música y baile.

Nandy ejercía de anfitrión y protagonista, asistiendo y marcando por tercera vez, que se note de quién era la fiesta. Y Julio vertía el vino en copas altas y frías que bebía en un abrir y cerrar de ojos.

A Camus le devoraba la impaciencia entre un partido y otro, de domingo a jueves y de jueves a domingo. Ayer, el Madrid 700 devoró un partido en medio tiempo, comiendo a manos llenas, un festín merecido.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué ha sido de ese Capelista convencido del año pasado Jorge? Los partidos bonitos son los que acabas con la puerta a cero y quien diga lo contrario es que no es portero... Ale, a seguir ganando la semana que viene.
López

Jorge D. dijo...

Poco a poco! Cuando hay buenos mimbres y el campo ayuda se puede buscar la excelencia. Lo prometo. Y ya verás el año que viene con Kaka.