Primera victoria del Madrid 700. El partido fue menos brillante de lo que dice el marcador. Vodafone no apareció.
Pasan dos jornadas y parece que hubieran pasado doscientas. Se olvida pronto que el equipo es un recién llegado, que estos jugadores nunca habían estado juntos sobre el césped artificial y que las victorias no pueden ser amargas. No faltarán voces críticas que se dejen llevar por la teoría; sí, este grupo es bueno, muy bueno, sin embargo ni siquiera Zidane vini, vidi, vinci. Tiempo al tiempo.
Empezó la cosa al revés de como terminó siete días atrás. El M700 controlaba, más por arreones que por precisión, pero las ocasiones goteaban, a veces a chorro. Especialmente desafortunado estuvo Nandy, aunque se hace necesario decir que si la falta de puntería se debe a un periodo de adaptación será un futbolista fabuloso. Huele a gol. Veremos qué camino coge.
Junto a él se sumaron Julio, Alberto y Fede al empuje, ocho piernas corren más que dos, debieron pensar. De esta manera se forjó el primer gol. Fue otro más de los que no se meten, se pelean para salir vencedores. El balón al suelo, que ruede, que ya llegaremos a percutir. Julio la mandó al primer palo, Nandy remató y Fede, de nuevo al rechace, empaló como hiciera Zidane en Glasgow. Eso sí, esta vez el balón no venía del cielo y él se encontraba a medio metro de la portería. Pero la elegancia es efectista cuando la pelota consigue entrar. Por cierto, su racha no es casual; cuajó otros veinte minutos fantásticos.
Se terminó la primera parte sin más sobresalto que la incertidumbre del resultado. Fútbol es fútbol, no vayamos a perder; lugares comunes.
Si hasta ahora no se ha hablado del rival es porque aún se espera su comparecencia. Algunos dirán que se les vio al comenzar el segundo tiempo, momento clave para continuar o embarullar. Se cogió la carretera de en medio, una nacional vieja y de circulación lenta que permitió a Vodafone envalentonarse casi por inercia. Pero poco más, ahí terminan las pruebas de su presencia. En todo caso, si hace una semana se necesitaba coordinación, ayer faltó velocidad. O rondos en los entrenamientos.
Finalmente no hubo sorpresas y la mécanica de la rutina llevó al segundo gol. Fede y Nandy compartieron protagonismo y dejaron solo a Alberto, que se estrenó. Chico para todo, su juego comienza a ser serio y no hay mejor noticia. Aparece por un lado, por el otro, para defender, para rematar el último pase. Ha encontrado su sitio, que es todo el campo. Ahora le falta echar raíces.
A partir de aquí, si en cualquier momento el árbitro hubiera pitado el final, nadie se habría extrañado. Al menos, mientras pasaban oficialmente los minutos, el sparring dejó hueco para confirmar que Yerai está un nivel por encima -ahora incluso marca- y que cuando Julio se enfade y ponga mirada asesina será difícil pararle.
El Madrid 700 son brasas que empiezan a arder. El viento aviva las llamas y se siente una brisa que cada vez es más fuerte. Pero habrá que estar atentos para comprobar si es de levante o de poniente.
martes, 9 de octubre de 2007
Victoria práctica (5-0)
Publicado por Jorge D. en martes, octubre 09, 2007
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2 comentarios:
Muy buen artículo, me recuerdas a Juanma Trueba del AS.
Un único pero, yo hubiera dado un poco más de "bola" a la imbatibilidad de López. Te propongo que le hagas una entrevista "exclusiva", ya que es el portero de moda, jejeje...
Bien, bien, aún habría q dar más palos pero bueno. n cuanto alo de lópez, hasta q cumpla otors 40minutos más imbatido nada, qluego se nos crece.
otro tema sería q le partiera el alma a alguno en una salida ( ya está tardando ), en tonces ahí habría hasta reportaje gráfico
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